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Viernes 6

Viernes 6 de agosto de 2021, por Alianza en Jesús por María

Viernes 6

6. El Orden sacerdotal y la Reparación

6° Viernes Reparador

"Los sacerdotes no surgen de la nada, sino que dependen mucho de la educación recibida en el hogar. A fin de cuentas, la única manera segura de incrementar las vocaciones al sacerdocio es cultivar familias unidas y santas" (Philip Kosloski)

En la imagen vemos la bonita tradición en la ordenación sacerdotal de atar las manos del nuevo sacerdote después de haber sido ungidas con el Santo Crisma por el Obispo, con una cinta de seda llamada manutergium o manutergio.
La madre es la que desata las manos de su hijo y la guarda.

Ésta se colocada en las manos de la madre después de su muerte, como una señal de que es la madre de un sacerdote. significando que, cuando el Señor le diga: “Yo te di la vida, y tú ¿qué me has dado?” Ella le entregará el manutergio y le responderá: “Señor, te di a mi hijo como un sacerdote”

En nuestra casa de Formación AJM en Griñón (Madrid), se conserva en las Salas de Exposición del Venerable Antonio Amundarain, la Cinta de seda que Andra Antonia Garmendia guardó el día de su ordenación sacerdotal, el 18 de diciembre del 1909, en Vitoria, junto a 30 compañeros.

ORAMOS ESPECIALMENTE HOY POR NUESTROS SACERDOTES. AQUI

El sacerdocio común de los fieles y el sacerdocio ministerial están ordenados el uno para el otro; ambos, en efecto, participan, cada uno a su manera, del único sacerdocio de Cristo, su diferencia, sin embargo, es esencial y no sólo de grado..." (LG, 10).

La Alianza fue para el Padre objeto preferente de sus desvelos sacerdotales. Y la Alianza correspondió con una delicada y agradecida fidelidad y con su grande y eficaz amor al sacerdocio y a los sacerdotes. Ella siempre ha sido y sigue siendo el alma, la colaboradora humilde y fiel, en muchas de las tareas y obras sacerdotales.

Intención:

Porque muchos cristianos no se disponen para escuchar la llamada de Dios al sacerdocio, porque muchos desoyen esta llamada de amistad personal:

¡SEÑOR TEN PIEDAD!