Portada del sitio > Pastoral > Oración y reflexión > Samo 96 "Alegraos"

Samo 96 "Alegraos"

Sábado 9 de octubre de 2021, por Alianza en Jesús por María

ALEGRAOS EN EL SEÑOR

Salmo 96

“El Señor reina, la tierra goza, se alegran las islas innumerables”

El gran mandamiento. ¡Alegraos!

Esencia y resumen de todos los demás mandamientos.

• Ama y adora, sé justo y amable, ayuda a los demás y haz el bien. En una palabra, alégrate y haz que los demás se alegren.

• Logra en tu vida y muestra en tu rostro la felicidad que viene de servir al Señor.

• Alégrate con toda tu alma en su servicio.

• Sé sincero en tu sonrisa y genuino en tu reír.

• Trae la alegría a tu vida y que ello sea señal y prueba de que estás a gusto con Dios y con su creación, con los hombres y la sociedad: en eso consiste la ley y los profetas.

• Alégrate de corazón. El Señor está contigo.

“Lo oye Sión y se alegra. Se regocijan las ciudades de Judá por tus sentencias, Señor”

Esa es la ley de Sión y la regla de Judá. Regocijaos y alegraos.

Con eso demostrareis que el Señor es vuestro Dios y vosotros sois su pueblo.
Alegría en las personas y alegría en el grupo.

Ese es el camino de la virtud, el secreto de la fortaleza, la llamada a todos los hombres para que vengan y vean y reflexionen sobre la elección de Israel y el poder de su Dios. El poder de hacer que su pueblo se alegre.

• Necesito fe, Señor:

• necesito una visión larga y una paciencia duradera;

• necesito sentido del humor y ligereza de ánimo, y, sobre todo,

• necesito me asegures que a través de todas las pruebas de mi vida privada y de la historia de la humanidad, dentro de mí mismo, allí en el fondo de mi alma, estás tú con toda la fuerza de tu poder y la ternura de tu amor.

Con esa fe puedo, vivir, y con esa fe puedo sonreír.

El don de la alegría es la flor de tu gracia en la aridez de mi alma.

• Gracias por la alegría que me das, Señor;

• gracias por el valor de sonreír, el derecho a la esperanza, el privilegio de mirar al mundo y sentirme contento.

• Gracias por tu amor, por tu poder y por tu providencia, que son el fundamento inamovible de mi alegría diaria.

Alegraos conmigo, todos los que conocéis y amáis al Señor.

“Alegraos, justos, con el Señor, celebrad su santo nombre”.

Carlos G. Vallés sj. +